Un remake sin alma ni cuento | Análisis de 'Juegos de amor a la francesa' (1964) CON SPOILERS
No comprendo qué quiere decir Vadim, pero no me preocupa. Que se quede otro con la historia.
Cada película merece ser pensada
No comprendo qué quiere decir Vadim, pero no me preocupa. Que se quede otro con la historia.
El espectáculo del error y la magia del montaje.
Una de las películas más expresivas, críticas y dramáticas de la filmografía del humorista.
La perversión de la ciudad idílica americana de Hitchcock.
El despreciable juego del amor traicionero de Hitchcock, con una impresionante Virginia Valli.
'Tabú' me ha cabreado. Murnau convierte una historia de amor en un choque brutal entre libertad, tradición y religión. Entre encuadres, música y persecuciones, la película no solo cuenta una tragedia: consigue que me duela.
Aunque para muchos sea un detalle que no importa a nadie, realmente sí es necesario.
El arte de hacer buen suspense.
Una trágica embarcación en busca del Polo Sur, conociendo los recónditos lugares de la Antártica y los animales que allí habitan.
Kane Parsons rompe la taquilla mundial con una profunda reflexión sobre la culpa, el aislamiento autoimpuesto y la imposibilidad de salvar a quien elige destruirse.
Una buena historia mal contada termina en la basura; una fe que no se cuestiona, también. Como espectador agnóstico, mi relación con el cine religioso es un terreno minado donde solo el arte de la ejecución puede salvar el relato. Y es precisamente en el cómo donde Cecil B. DeMille obró su verdadero milagro en 1923... para luego destruirlo en 1956.
¿Qué pasaría si te dijera que Alice Guy no inventó el cine? Ni el cine sonoro. Ni el color. Ni los efectos especiales. Y que incluso su papel como supuesta creadora de la ficción cinematográfica es mucho más discutible de lo que suele contarse. Durante los últimos años se ha popularizado la idea de que Alice Guy fue la verdadera inventora del séptimo arte y que la historia le arrebató el mérito para dárselo a otros. Pero cuando analizamos las fechas, las películas y las fuentes históricas, la realidad resulta bastante más compleja. Y, curiosamente, mucho más interesante.